Donde todo será tan importante como queramos que sea

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 Queridísimo tío:        

          Como ya ha más de tres meses que os escribí la anterior, y siendo siempre mi intención mostraros mi agradecimiento por cuanto por mí estáis haciendo y habéis hecho hasta ahora, tomo la pluma para haceros partícipe de cuanto de mi vida acontece, en esta ocasión en tierras de la vecina provincia de Valladolid.        

         Los estudios, por cuya causa estoy en esta ciudad, van según lo previsto y, Dios mediante, el próximo año seré licenciado en leyes como vos. Como no todo es solamente estudiar, y aprovechando los últimos días del descanso del verano, he estado, como os decía, unos días por tierras de Valladolid, concretamente en la ciudad de Medina del Campo, acompañado por  Andrés, el hijo del notario a quien vos muy bien conocéis.        

          El motivo de mi visita a Medina fue que, celebrándose allí grandes fiestas por ser las de San Antolín, y además este año cumplirse los trescientos del descubrimiento de América, en cuyo acontecimiento como sabes esta ciudad tuvo mucha importancia, tenían lugar unas justas, torneos o demostraciones y juegos como los que se celebraban en la antigüedad. Dichos torneos consistían entre otras cosas en carreras a pie y a caballo, demostraciones de manejo de armas y otras diversas actividades. 

        Allí pudimos ver cabalgando los mejores caballeros del reino venidos de Peñafiel, Olmedo y Tordesillas; los mejores luchadores cuerpo a cuerpo además de gran cantidad de demostraciones de un sinfín de todo tipo de habilidades de las gentes de aquella comarca, las cuales mostraban además productos de la tierra y sus mujeres lucían las mejores galas de días de fiesta.   

      Como quiera que Andrés tiene en esa ciudad unos lejanos parientes, nos pusimos en viaje a Medina del Campo a presenciar los acontecimientos que os acabo de relatar y otros muchos que sin duda hubieran sido también de vuestro agrado. 

        Entre otros torneos, uno de ellos consistía en una carrera pedestre de cinco leguas que partía de la ciudad, y tomaba el camino de Rueda, localidad famosa por sus buenos vinos. Rodilana y Pozaldez fueron los siguientes lugares de paso para recalar de nuevo en Medina junto al Castillo de la Mota, singular y majestuosa fortaleza que vigila y protege la ciudad. La competición despertó mucho interés y muchas gentes animaban y seguían a los corredores en todo tipo de caballerías.

         En esta carrera pedestre participamos Andrés y yo, y he de comunicarte con orgullo que la terminé en el primer lugar de todos los participantes. De algo me sirvieron, y así lo recordé durante todo el camino, aquellas caminatas por el campo cuando con mi difunto padre y con vos mismo, íbamos a cazar perdices y conejos por los campos de La Puentecilla y de Pedrotoro.

         Muy dura fue la dicha prueba y tentado estuve de abandonar al pasar por Pozaldez, pues hasta esta última localidad se llega por una empinada cuesta que comienza en Rodilana, que me hizo flaquear las fuerzas cuando faltaba algo más de una legua, y donde muchas gentes del lugar presenciaban el paso de la carrera. Allí nos ofrecían frutas para refrescarnos y también pedían que degustáramos sus exquisitos vinos, pero no es esta la bebida mejor para un esforzado corredor pedestre. Ya las dichas  fuerzas no me daban de sí para continuar en cabeza, pero acostumbrado, como vos me enseñasteis, a que forzando la voluntad se sacan estas de donde no se cree haberlas ya, volví a recobrar el primer puesto, y con la vista puesta en la lejanía donde se divisa el castillo,  pude entrar vencedor.

           Estoy muy satisfecho, querido tío, por haber mostrado mis cualidades como corredor y por los quinientos maravedíes ganados por haber vencido.         Como has de suponer, esta cantidad la compartí a partes iguales con Andrés, que no acostumbrado a estas lides, y de vida y costumbres más tranquilas, no pudo llegar al destino hasta que llegaron los últimos corredores bien entrada la tarde.

         De la mitad del dinero que a mí me correspondió, una buena parte la destiné a comprarme unas calzas, que muy buenas las había en la feria, y las que llevé terminaron con un agujero en las plantas de los pies. Con todo esto y los gastos varios, he vuelto a Salamanca con la bolsa casi igual de vacía que salí, pues la recompensa de un corredor es más bien la moral que la económica. Quizás haya tiempos mejores en que tan ímprobo esfuerzo sea mejor recompensado. De todas maneras me siento grandemente  satisfecho.         Mucho os hubiera gustado presenciar tan magníficos acontecimientos, entre ellos los encierros de los toros a caballo, a los que sois tan aficionado y que muy bien conocéis por haber vivido los de Ciudad Rodrigo, y por la tarde su lidia por muy afamados toreros. Las carreras de caballos fueron muy vistosas y participadas por los mejores caballeros de la región. También hay allí una suerte taurina que denominan cortes, que la practican las gentes del lugar, la cual consiste en burlar al toro a cuerpo descubierto dándole bonitos quiebros y saliendo airoso de la carrera. 

         Más quisiera contaros, y en una próxima ocasión lo haré, pero tras el viaje de retorno no deseo otra cosa que descansar mis pies, que metidos en agua mientras os escribo, se están recuperando de las llagas que durante el camino de regreso me causaron las nuevas calzas, que no las viejas que usé durante la carrera.

         Vuestro sobrino que os quiere: 

                 Guzmán Díaz del Castillo.

          En Salamanca a 21 de Septiembre de 1792

Ganador del 2º premio literario-deportivo de Medina del Campo, Año 2000


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A continuación os dejo un enlace (pincha sobre el título, abajo de estas palabras) con este artículo publicado en acb.com para ver que os parece lo que ahí cuenta este periodista. La participación con un comentario al respecto de lo que lo que dice, con tu opinión personal y siempre que vaya firmado por el autor del mismo, os proporcionará una mejora en la nota final de la parte correspondiente a baloncesto que hemos visto en este segundo trimestre. Animarse a participar simpr que podais, tu opinión enriquece este blog y lo hacemos crecer entre todos.

Un saludo del profe!! 

Artículo del BALONCESTO ENTRE LIANAS por Alex Gozalbo


 mimo.jpg

            Si nos remontamos a los orígenes de nuestra especie, comprobaremos como el hombre comenzó a comunicarse antes con el lenguaje de los signos que con el lenguaje verbal, por ello es importante no dejar de lado un lenguaje que ha ido evolucionando con nosotros desde el principio de nuestros días.La mímica se define como: “Expresión del pensamiento por el gesto y movimiento facial que acompañan o sustituyen el lenguaje oral”

 La palabra mimo proviene de la palabra griega mimeomai que significa imitar.    

  •   “En las literaturas griega y romana, género de comedia realista que imita la vida y las costumbres. Entre los griegos los mimos eran obras cortas con dos o tres personajes”.
  • “Actor teatral que se vale de los gestos y movimientos corporales”.

                 El mimo se remonta a la antigüedad griega. Algunos estudiosos señalan que los mimos griegos procedían en su mayoría de Sicilia y señalan a Sofrón de Siracusa como el iniciador. Se trataba de un drama mudo interpretado por dos o tres personajes que se extendió a la civilización romana y después a otros géneros. En Roma fue haciéndose cada vez más paródico y grosero y acabó derivando en farsa. A mediados del siglo I a. JC se vio transformado casi en genero literario. Con la decadencia del imperio romano y el resurgir del cristianismo, el mimo se esparce por Europa y sobrevive en plazas y lugares públicos, pero hay que esperar hasta el siglo XV en Italia, con la Comedia dell’arte para ver el resurgir del mimo. Ésta era una forma de comedia improvisada por los actores que representaban caracteres fijos. Estos caracteres eran tres personajes: Arlequín, Pierrot y Colombina. Algunos de estos actores italianos emigran a Francia en el año 1576 instalándose en París, donde se hicieron populares por sus críticas burlonas contra las autoridades. Éstas prohiben sus textos y el grupo para salir adelante se convierte en un grupo mudo, continuando su trabajo sólo con el mimo. Es en Francia donde perdura y forma su propia tradición. Nombres como Jean Gaspard Deburau y su hijo Charles, Louis Rauffe, Severin, Charles Dullin y Ettien Decroux, éste último considerado el padre del mimo moderno, escriben la historia y evolución del mimo hasta nuestros días. Decroux se dedicó a la investigación del movimiento y al redescubrimiento del Mimo, formuló teorías y enseñó a otros mimo como Marcel Marceau, Jean Louis Barrault y Frederik Vanmelle.La pantomima parece ser una derivación del mimo pero más extensa que una sola farsa y se adapta tanto a temas de comedia como tragedia.

Enlaces:


El judo es en la actualidad, a la vez, un deporte olímpico y un arte marcial en sus formas más avanzadas de conocimiento, fundado por Jigoro Kano en 1882. A pesar de su corta vida ha conseguido un alto porcentaje de clubes en Occidente y una gran aceptación en todo el mundo. Kano quiso recoger la esencia del Jiu-Jitsu, arte marcial practicada por los bushi o caballeros durante el período Kamakura (1185-1333), junto a otras artes de lucha practicadas en el momento en el lejano Oriente y fundirlas en una única y básica. La primera escuela se abrió en 1882, en Shitaya.

Historia

Dice ya la leyenda que Jigoro Kano concibió este arte marcial en una mañana de invierno en la que salió a ver la copiosa nevada de la noche anterior al jardín trasero de su casa. Y allí vio que un fuerte cerezo con la copa llena de nieve se partió por el peso de esta. Allí vio también un sauce a punto de partirse por causa de la nieve que intentaba partirlo como al roble, pero el peso de la nieve flexionó sus ramas y cayó al suelo del jardín sin romperlo. Jigoro Kano viendo esto y como el sauce fue a su manera más fuerte que el roble y consiguió vencer a la nieve, empezó a crear el Judo, que básicamente consiste en eso, en aprovechar la fuerza del contrario.

El judo tuvo muy pronto una gran acogida en Japón y ya a finales del siglo XIX era considerado como deporte oficial y la policía de aquel país lo había incluido en sus entrenamientos. El primer club judoka de Europa fue el londinense Budokway (1918).

El judo masculino se incorporó a los Juegos Olímpicos de Tokio 1964 y en las Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 se incorporó el judo femenino, siendo la española Miriam Blasco la primera en conseguir una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

En varones suelen llevarse la medalla de oro los practicantes japoneses, sobre todo en las categorías denominadas “livianas”, en cambio en damas suelen llegar a la tarima competidoras chinas, coreanas, cubanas, brasileñas y estadounidenses.

En los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 la mayoría de las medallas de oro la ganaron los practicantes soviéticos. Esto se debió principalmente a que Estados Unidos y sus países aliados (entre ellos Japón) se abstuvieron de participar en forma de protesta por la Invasión soviética de Afganistán.

Entre otros judokas hispano-parlantes relevantes se encuentran los maestros Carlos Carbonell Pascual (Esp.), Yoriyuki Yamamoto (Arg.) quienes han hecho innumerables aportes a lo largo de sus trayectorias.

[editar] Detalles de la práctica

La vestimenta usada es el keikogi (no confundir con kimono), que en el judo recibe el nombre de judogi, y con el cinturón (obi) forma el equipo personal y necesario para poder practicarlo. El judogi puede ser blanco o azul, aunque el azul no es más que un añadido para simplificar el arbitraje.

En occidente los cinturones comienzan por el color blanco y le siguen el amarillo (quinto kyu), naranja (cuarto kyu), verde (tercer kyu), azul (segundo kyu), marrón (primer kyu) y negro. En cambio en Japón solo existen el cinturón blanco, marrón y negro. Dentro del negro aparecen otras graduaciones denominadas “dan” que llegan hasta el 10º, al llegar al cinturón negro 6° dan, el cinturón no es literalmente negro, sino que blanco con rojo. Al llegar al 9º dan el color del cinturón pasa a ser rojo, y el 10º dan solo ha sido concedido a los alumnos del maestro Kano, a algunos otros judokas a título póstumo, y recientemente a los maestros Yoshimi Osawa, Toshiro Daigo e Ichiro Abe y en España al Maestro Navarro. Sin embargo, Jigoro Kano, su fundador, recibió el título póstumo de Shihan (Doctor).

El lugar donde se practica recibe el nombre de dojo y en el suelo hay unas colchonetas de 2 x 1 metros y unos 5 cm de ancho llamado tatami para no dañarse al caer. Los cinturones amarillo (quinto kyu), naranja (cuarto kyu), verde (tercer kyu), azul (segundo kyu) y marrón (primer kyu) conforman el gokyo (go: cinco; kyo ó kyu: etapas, pasos).

La palabra judo está formada por dos sílabas “ju” y “do” y significa algo parecido a “camino de la flexibilidad” o “camino apacible”; con esto, se intenta explicar que la forma de vencer una fuerza no es oponiéndose a ella, sino todo lo contrario, apoyándola y dirigiéndola para tu propio fin. Sería como una hoja que sostiene un poco de agua y cuando no aguanta más se inclina y la deja caer.

El judo, tiene como objetivo derribar al oponente usando la fuerza del mismo. En el judo de competición se puede vencer de 4 formas: la primera es derribando al oponente sobre su espalda (ippon directo). Cuando el oponente no cae perfectamente sobre su espalda el combate puede continuar en lo que se conoce como trabajo de suelo (combate de suelo, newaza), aquí se pueden aplicar estrangulamientos, palancas al codo (luxaciones), o inmovilizaciones que consisten en mantener sujeto al oponente en el suelo boca arriba. También puede perderse un combate siendo descalificado por el árbitro o ganarse por puntos. Las palancas al codo y estrangulaciones solo se pueden usar a partir de la categoría élite (16 años o más) Los puntos se consiguen mediante derribos que no sean ippon directos, mediante inmovilizaciones que no alcanzan el tiempo necesario para ser consideradas ippon o mediante sanciones del árbitro al contrario.

Algunos practicantes piensan que actualmente se ha privilegiado demasiado su faceta deporte-competencia (Shiai) y se ha perdido la caballerosidad de la confrontación del judo originario, convirtiéndose en una lucha muy trabada, en la que es muy difícil ver la pureza de la técnica que antiguamente se enseñaba. Es por ello que quienes no disfrutan con la mera competición, pueden ampliar sus conocimientos y mejorar su técnica con la práctica del kata o “forma establecida”, parte del judo que, como en otras artes marciales, conserva y detalla las particularidades de cada técnica para evitar que se deformen con el paso del tiempo: el kata establece la “forma esencial”, y debe realizarse sin la más mínima variación. Actualmente en España existe un sistema de competición de katas que, como en el karate, se ejecutan delante de un tribunal encargado de puntuar a cada participante. En el caso del judo, se compite por parejas pues todas las katas tienen un atacante (tori) y un defensor (uke).

JUDO EN LA ENSEÑANZA; juegos aplicables como calentamiento o como complementarios para un introducción básic en la clases de EF.

TRABAJAR DESPLAZAMIENTOS

  1. • Estimulación del niño en función de la posición del compañero. Seguir al compañero repitiendo todos los gestos y movimientos que éste haga (Juego del espejo)
  2. • Trabajar con el niño por medio de audiovisuales y dáctiles: Correr hacia el lado que el profesor señala con la mano, con el pie, etc., o hacia el lado que va indicando con las palabras.
  3. • Mezclar las dos señales (visual y sonora) y decir que una de las dos predomine sobre la otra
  4. • Todos se atan el cinturón por detrás y corretean, intentando pisar el cinturón que cuelga de otro compañero, cada vez que pise uno, le hace un movimiento de Judo y siguen jugando.

TRABAJAR DESPLAZAMIENTOS CON OPOSICIÓN

  1. • Trabajo con oposición del compañero en un sitio reducido (Colchoneta), tanto de fuera hacia dentro (tirar) como de dentro hacia fuera (empujar).
  2. • En diferentes posiciones: de frente, de espaldas, con las dos manos, con una sola mano, sin manos, agarrando solo al cinto, utilizando solamente los pies, etc… Cada vez que uno consiga sacar o meter al compañero (dependiendo del juego) hará un movimiento de Judo y continuará hasta que termine el tiempo estipulado para este juego.

  1. • Empujar al compañero hacia cualquiera de las cuatro paredes: En diferentes posiciones; por delante , por detrás, de lado, etc…

TRABAJAR CON OPOSICIÓN

  1. • Uno tumbado boca abajo agarra la pierna del compañero que se encuentra de pie a su lado: El que está de pie intenta soltarse la pierna como sea y el otro no lo permite.
  2. • La misma posición que antes; Ahora el de abajo intenta tirara al suelo al compañero que está en pie. El compañero no se deja.
  3. • Uno a cuatro patas o tumbado boca abajo, intenta levantarse del suelo. El otro no se deja.

DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA

  1. • De cuatro en cuatro, ver que equipo consigue hacer primero lo que el profesor le vaya diciendo: (tres llevan a uno / uno lleva a tres / cuatro piernas y cinco brazos / dos llevan a dos / seis piernas y un brazo / sin ningún brazo y sin ninguna pierna (?) …
  2.  

  3. • Dividir la clase en grupos: Formar figuras: Cuadrado, círculo, casa …, o escenas: una corrida de toros, una boda, un penalti…El equipo que consiga la figura o escena mejor representada y en el mejor tiempo, ganará un punto.
  4. • Cada grupo tendrá que hacer algo para que el profesor adivine lo que es. El equipo que consiga hacer que lo adivine antes, se llevará los puntos del premio.

TRABAJO EN SUELO

• Los dos en el suelo: Intentar agarrar las orejas al compañero. Cada vez que lo consiga se le dará 1 punto. 

Intentar quitar el cinturón al compañero.

o Con los cinturones en la mano, intentar atar los pies del compañero.

  •  

       

  • o Esconder el cinturón en el propio cuerpo. El otro tiene que buscar e intentar quitárselo.

JUEGOS EN GRUPOS: DESARROLLO DEL AGARRE

  1. ! Dos equipos, cada uno en un lado del tatami. Uno de ellos intenta llevar a los del otro equipo a su terreno. Esto se puede hacer desde varias posiciones:

      ! Un equipo se tumba boca arriba. El otro los arrastra hasta su terreno. El equipo que está tumbado pone un poco de oposición.

 

  • ! Un equipo está sentado. El otro intenta arrastrarle a su sitio. El equipo que está sentado pone oposición agarrándose entre ellos etc…
  •  

  • ! Un equipo en su sitio y el otro en medio del tatami. A la voz de ya, el equipo que está en medio tiene que intentar llegar al otro extremo antes de que el otro equipo les toque. El equipo se llevará puntos por cada uno que consiga atrapar. Se puede hacer desde distintas posiciones: Sentados, tumbados, de lado, de frente…

    1.  

    2. ! Los dos equipos en el medio (uno será el equipo uno y el otro será el equipo dos). Cuando se nombre el número de su equipo, todos correrán hacia su casa y el otro equipo intentará pillarles. Se puede hacer desde varias posiciones: De frente, de espaldas, de lado…
    3.  

    4. ! Los dos equipos. Uno tiene que intentar pillar al capitán del otro equipo y el otro equipo tendrá que defender a su capitán y no dejar que lleguen hasta él.

    DESARROLLO DE LA FUERZA

    1. ! Uno tumbado boca arriba. El otro de rodillas delante de su cabeza, se agarran de la mano y el de abajo se acerca al de arriba.
    2.  

    3. ! Igual que antes pero tumbado boca abajo.
    4.  

    5. ! Uno tumbado boca arriba. El otro por detrás apoya los brazos en los brazos del compañero, hace planchas y el de abajo pone fuerza.
    6.  

    7. ! Uno sentado con los codos apoyados en las rodillas, el otro detrás de él empuja los brazos. El que está sentado hace fuerza.
    8.  

    9. ! Un tumbado boca arriba, el otro encima y en sentido contrario, el de abajo le coge por las piernas y le sube y baja con los brazos
    10.  

    11. ! Uno tumbado boca arriba con las piernas flexionadas. El otro encima y en sentido contrario apoya sus brazos en las rodillas del compañero, el de abajo le coge por las piernas y le sube, el de abajo hace planchas flexionando y estirando los brazos encima de las rodillas del compañero.

       

    • ! Uno tumbado boca arriba con los brazos en cruz, el otro le sujeta los brazos. El de abajo intenta levantarlos y luego intenta bajarlos. El otro hace fuerza.
    • ! Uno tumbado boca arriba, el otro de pies detrás de su cabeza, el de abajo intenta levantarse agarrando de las solapas del compañero y manteniendo su cuerpo recto.

       

    • ! Uno sentado enfrente del otro. Uno intenta abrir las piernas y el otro pone resistencia sirviéndose de sus brazos.

    Real Federación Española de Judo y DDAA

    Instituto Kodokan


    Ahí va un poquito de mi tierra


     

    Debió ser el tiempo en soledad. Pudo llegar con la añoranza de un tiempo perdido. Lo acabado pareció no tener inicio acompañado de una fecha del calendario. Buscando recuerdos no encontraba explicación del por qué su mundo giraba en torno a un eje individual. Su paseo por las calles de la ciudad se truncaba a cada paso que lo alejaba de algo más que una dirección postal.

    En un día cualquiera, a una hora tardía de aquel mes frío de hojas que caen alrededor del ciudadano anónimo, allí, allí estaba él, recorriendo portales y viejas casas que miran desconfiadas. Acogido por sí mismo en tristes pensamientos de una vida sin guía, de una guía que no fuera ella, de ella que nunca existió, pareció su refugio bolsillos con demasiado fondo interior.

    Creía él ser hombre fuerte en su trinchera al otro lado de una batalla que no mandaba tropas a invadir territorios de un amor soñado. Así avanzaba en su caminar, ensimismado en su soledad imaginada, cuanto más, más se ahogaba. Sintió la presión que en su corazón le golpeaba a cada latido que de la realidad lo alejaba.

    Decide él parar todo lo andado y mirar atrás, querer retroceder en aquello que imaginaba en un juego cruel que lo mataba, que no podía soportar. En un gesto de rápida ejecución, corriendo se encontró mientras gritaba su nombre, mientras gritaba su amor, mientras sentía que sin ella no podía nunca imaginar lo que más temía. No estar a su lado aún en un instante de caminar, casi lo mata en su soledad.

    Volveré, tengo que volver allí donde sin ella nunca quise estar. En la osadía de imaginar una fantasía irreal, moría por añorar su presencia constante, moría por amar, simplemente la falta lo ahogaba.


     

    Refugiaba mi huida tras el volante de mi antiguo coche. Las líneas que se marcaban en la carretera, guiaban mi pasaporte hacia un destino cobarde alejado de todo lo anterior. En la radio creí oír música que reconocía como interesante tiempo atrás, y de recuerdos almacenados en los cajones de mi memoria más olvidadiza. Todo había pasado de repente, como consecuencia de un continuo de hechos que habían debilitado mi frágil corazón, tan frágil que no aceptaba un nuevo fracaso sentimental.

    Seguía tan atento las indicaciones viales, como un sueño olvidado en el despertar de la mañana. Conducía mi cuerpo, deslizando todo el poder a mis extremidades, pero mi mente viajaba hacia una dirección propia y ajena al resto del planeta. Sin avisar la lluvia empezó a deslizarse por el parabrisas del viejo automóvil, obligándome a articular el mecanismo de limpieza, que sorprendido, descubrí aún funcionaba eficazmente. Una preocupación menos en estos tiempos. Sin confesarlo, me empezaba a gustar aquel contexto que me acogía en su seno bajo el palio nocturno de la última hora de la tarde, y acompañando estaba la lluvia mi estado depresivo de huida.

    Todo parecía aliarse para que mi mente no volviera nunca de su viaje hacia otro lugar. Llevaba muchos kilómetros en el retrovisor, o eso me parecía, la distancia se mide por la necesidad de que exista o no, me dije en aquel momento. Realmente no veía la salida del camino fijado en los últimos días, no creía superar la certeza de no mimar más sus besos. Me había dejado sin más. Empezó a aumentar la lluvia en mi envoltorio artificial, y esto, dificultaba la conducción inconsciente que manejaba la velocidad de crucero que me había auto impuesto, pensando que así alejaría más rápido los últimos sucesos.

    Llevaba rato sobre rectas infinitas, que junto a mi falta de destreza a la hora de conducir y la meteorología, hicieron más difícil la visibilidad. Opté por desconectar la frecuencia de aleteo de aquel limpiaparabrisas, creyendo me ayudaría en mi desconcierto ante tanto ir y venir, mejorando así el bloqueo de la mirada fija en la carretera. A cada parada el cristal aumentaba el nivel de agua que allí se almacenaba, pero a la espera de la justa medida, yo podría incrementar mi percepción del camino sin mostrar distracciones que surcaran de arriba a abajo y vuelta a empezar, aquella superficie mojada.

    Mi mundo seguía desmoronándose lentamente y sin pausa dentro de mí. Hasta aquel instante. Viendo la lluvia en su deslizar, la grandiosidad simple del fenómeno, empecé a comprender que mi vida podría dar un giro en donde, los acontecimientos de cambio recientes no eran más que compañeros fortuitos de mi caminar. Porque como aquella lluvia de mi cristal, siempre podría accionar mecanismos que renovaran mi pesar, siempre podría empezar.

    Detuve mi viejo coche allá en el arcén del camino real que pisaba, y observando el mojado parabrisas, supe que encontraría la fuerza para volver a reconducir todo el tiempo atrás dejado, cuando veía los kilómetros pasar queriendo con mi huida llorar de soledad. Sin dejar de llover no quería que acabase, sabía que el día de mañana, todo para bien podría volver a cambiar y estaría preparado para accionar el mecanismo.


           Se reflejaba en sus gestos el paso del tiempo. Llevaban más de una hora en aquel lugar y aún no se habían percatado de qué estaban hablando. No se recordó nunca quien fue el causante del comienzo de aquella charla, pero sin duda, todos estarían a favor de su reconocimiento público. Tal vez fue sin más, sin un principio, sin tan siquiera una primera palabra. Quizás fuera un gesto o un cruce de miradas.

     

    Cada uno se sentía principal protagonista de aquella representación de letras, palabras, frases; todos creían interpretar el papel más importante de esa charla esculpida en la improvisación.

     

    Consistía en estar allí, en estar presente, en tener la palabra del momento o acomodarse en la escucha perfecta que cualquier buen orador hubiera escogido entre las mejores. Así, unos y otros se alternaban en sus actuaciones, en sus papeles, contribuyendo a la alimentación del voraz apetito de su charla.

     

    Por más que se intente recordar aquel instante eterno, nadie pudo hacer suyo en tiempos posteriores, el argumento de aquella charla. Tampoco se sintió tal necesidad, salvo para refugiarse en ésta y volver así, a sentir el placer de lo vivido, del tiempo pasado, del momento compartido. Tampoco les importó.

     

    Como la añoranza del barco que parte de puerto hacia horizontes olvidados por otros, poco a poco se hicieron conscientes de su viaje. Su conversación se había tornado palpable, se dieron cuenta de las ataduras del tiempo y la palabra. Allí empezó el fin de la charla. Ya nadie pensó en el éxito de su última actuación ante ese público de miradas conocidas, de su entrega por la palabra, ya nadie creyó en ella. Se quedó sola, yéndose despacio hacia el olvido de su máximo esplendor, yéndose a la deriva del momento perdido.

     

    Fue un despertar temporal, porque todos los reunidos se refugiaron en esa posibilidad escurridiza y no tan lejana; poder algún otro día alcanzar aquella charla que partió de entre ellos y reencontrarse así con sus sueños de amistad imborrable. Se creían seguros en su red de sentimientos compartidos y esto les había hecho fuertes. Eso, y que nunca hasta ese instante les había fallado la palabra, confiaban en ella plenamente. Nada tendría por qué cambiar, y así sería., aún se ilusionarían con momentos sin inicio que los unieran hacia un final sin determinar, hacia un final por compartir.

     

    Todo ambiente impregnado de sus silencios había llegado a ser olvidado con el paso de los minutos, a cada vaso vacío, a cada guiño bajo pseudónimo. Nadie tendría que creer si aquel día era contado, la envidia tendría su sitio entre aquellos que preguntaran si podrían ser protagonistas de lo que ellos no presenciaron.

     

    Se veían ya engullidos por el ocaso de sensaciones hasta ese momento explotadas al máximo, nacidas en un fluir tan natural como añorado. Seguros de la fidelidad de una charla inconscientemente surgida en otro tiempo, se dejaron llevar por palabras sin magia de antaño, guiadas por signos de amistad verdadera. Eterna.

    2º Premio en el Certamen de Relato Corto del Ayuntamiento de Jun 2008


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    ….”creemos que los deportes son indispensables para ayudar a la educación de una persona, crean carácter, alimentan el valor, la honestidad y el liderazgo; pero sobre todo un inexpugnable espíritu de lealtad, camaradería y de mutua responsabilidad”.

    Carros de fuego

    “La enseñanza presupone el optmismo tal y como la natación exige un medio líquido. Quien no quiera mojarse debe abandonar la natación; quien sienta repugnancia ante el optmismo, que deje la enseñanza.”

    Fernando Savater (Filósofo)