Todo llega. A mi situación de profesor, siempre tenía que añadir la condición de interino. Esa etiqueta no impedía sentirme profesor de Educación Física, pero era un lastre que impedía desarrollar mi trabajo a pleno rendimiento. Tras mucho trabajo y constancia, que mis allegados conocen (gracias por su apoyo), pude alcanzar esa “oficialidad” para desempeñar mi trabajo. Orgulloso de mi época de interinidad, de la gente que conocí, de las experiencias vividas, de los lugares recorridos… no puedo olvidarla y tenerla presente en este nuevo paso hacia la “plaza” deseada y ahora conseguida. Espero seguir como hasta ahora, que nada cambie al funcionario oficial, y que esta nueva etapa me sirva aún más para la mejora que repercuta en mis clases, en mis alumnos como fin último de toda enseñanza. Desaparece así la preocupación que viajaba conmigo a cada nuevo destino, ahora debo centrar mis energias en la profesión que elegí, que adoro y que siempre sentí como propia. En el nuevo curso… a seguir aprendiendo.

 

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