Ante los elevados niveles de sobrepeso en los niños, el Parlamento Europeo ha aprobado un informe que reclama la obligatoriedad de la educación física en la educación primaria y secundaria. Los diputados proponen instaurar tres horas de gimnasia a la semana para combatir la obesidad infantil que, aseguran, se debe más por el poco ejercicio físico y no tanto por una dieta rica en calorías.

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Más educación física en los colegios para combatir la obesidad infantil es la medida que propone un informe aprobado el martes por el Parlamento Europeo con 590 votos a favor, 56 en contra y 21 abstenciones. El informe pone de manifiesto que la cantidad de niños obesos o con sobrepeso en Europa aumenta en 400.000 menores cada año y ofrece como solución el incremento de las horas de gimnasia y su obligatoriedad en primaria y secundaria.

 

 

Y es que en la Unión Europea ya padece sobrepeso uno de cada cuatro niños, tasa que asciende en España hasta el 30% en niños con edades comprendidas entre 7 y 11 años. No obstante, el estudio ratifica que la causa de la obesidad en los menores no es tanto por una dieta rica en calorías, sino por la falta de actividad física.

 

 

Los niños no comen más: se mueven menos

 

 

La media de tiempo de educación física en primaria ha disminuido de 121 a 109 minutos a la semana desde 2002. “Mientras que la tasa de obesidad aumenta entre los escolares, el número de horas dedicadas a educación física en los colegios disminuye”, comenta el eurodiputado y ex campeón olímpico Pál Schmitt.

 

 

La Eurocámara subraya que la educación física es la única asignatura que prepara a los niños para un estilo de vida saludable y se centra en su desarrollo físico y mental. Según Schmitt, “en la sociedad actual se siente, cada vez más, la necesidad de incorporar a la cultura y a la educación aquellos conocimientos que, relacionados con el cuerpo y la actividad motriz, contribuyen al desarrollo personal y una mejora en la calidad de vida”.

 

 

El informe constata que uno de los principales problemas es el contenido de los programas de educación física de los colegios, que resulta poco atractivo para los niños y en ocasiones es demasiado competitivo. Además, el texto alerta de la progresiva marginación del deporte en las escuelas, de la falta de coordinación entre lo que se hace en el colegio y la actividad extraescolar o de la escasa financiación del equipamiento deportivo. “Con frecuencia se sacrifica la educación física en beneficio de otras asignaturas”, lamenta Schmitt.

 

 

Tres horas de gimnasia a la semana

 

 

El interés ahora está en analizar ¿qué condiciones son necesarias para que la educación física tenga resultados beneficiosos? El informe insta a los Estados miembros a que conviertan la educación física en obligatoria para los cursos de primaria y secundaria, asimismo asegura que los horarios escolares deberían incluir al menos tres clases semanales de educación física y que se hace necesario un “alto grado de integración” entre el deporte y las asignaturas académicas.

 

 

Recomienda también que se desarrollen campañas informativas para promover la actividad física infantil pues los niños deberían hacer ejercicio “a diario, participando tanto en actividades escolares como extraescolares, y a los adultos que lo hagan al menos tres veces a la semana”, sugiere Schmitt.

 

 

Las clases de educación física deberían tener lugar al menos tres veces por semana, aunque “como ex atleta olímpico”, Schmitt asegura recomendar “a los niños que hagan ejercicio a diario, participando tanto en actividades escolares como extraescolares, y a los adultos que lo hagan al menos tres veces a la semana”.

Los diputados recomiendan además que los fondos estructurales de la UE se destinen a la creación de escuelas y otras facilidades deportivas en las zonas más desfavorecidas


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