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“El baloncesto entre lianas”

Posted by mvillard en febrero 21, 2007

A continuación os dejo un enlace (pincha sobre el título, abajo de estas palabras) con este artículo publicado en acb.com para ver que os parece lo que ahí cuenta este periodista. La participación con un comentario al respecto de lo que lo que dice, con tu opinión personal y siempre que vaya firmado por el autor del mismo, os proporcionará una mejora en la nota final de la parte correspondiente a baloncesto que hemos visto en este segundo trimestre. Animarse a participar simpr que podais, tu opinión enriquece este blog y lo hacemos crecer entre todos.

Un saludo del profe!! 

Artículo del BALONCESTO ENTRE LIANAS por Alex Gozalbo

29 comentarios to ““El baloncesto entre lianas””

  1. yassin said

    no se que hacer profe. no lo entendido un saludo de yassine de 2ªb

  2. yassin said

    habla de un viaje que hicieron a guinea ecuatorial, cargaron el jeep de plátanos de todos tipos y se fueron a por las siete ciudades de guinea ecuatorial, vieron varias personas con camisetas del f.c.b y real madrid ect, y personas escuchando o viendo los partidos de balonceto o fútbol.

  3. Alvaro Andres 1ºB said

    hacen un viaje a las siete provincias de Ginea Ecuatorial con la mision de comprobar como es el mundo del baloncesto y otros deportes en las condiciones de ese pais ocupado todo por selvas y vegetacion donde se trata el baloncesto como deporte oficial.

  4. joel said

    En medio de la selva de guinea ecuatorial se pueden encontrar canchas de baloncesto. Hay muchos seguidores de la Acb. En la radio nacional dan noticias de esta liga, y algunos la ven por la tele con antenas parabólicas. Las bajas son frecuentes y pueden pillar enfermedades. En otros paises cercanos hay campos bien hechos. Está interesante el reportaje.

  5. jamaica 2ºb said

    Dice que en Guinea Ecuatorial se pueden encontrar munchas canchas de baloncesto.
    Y que hicieron un viaje en conche con platanos y bananas, aora el deporte que esta de moda es el futbol pero tambien el baloncesto pisa fuerte.
    las bajas son frecuentes y pueden pillar munchas enfermedades.
    Profe no se que mas escribir.

  6. Mª Carmen Gómez 2º C said

    En guinea,en medio de la selva hay canchas de baloncesto.La gente se ponia enferma por las picaduras de mosquito,etc.Jugadores guineanos debutaron en el baloncesto.

  7. Juan Avilés 2ºC said

    Según el texto el fútbol y el baloncesto son muy seguidos en Guinea Ecuatorial pero lo malo es que para jugar al basket la vegetación de la selva les dificulta el juego.El país tiene carencias pero me ha sorprendido lo informados que están. Me ha gustado el reportaje porque me ha enseñado algo más: que hasta en los sitios más recónditos se juega al basket y también enterarme de las liguillas de Bioko por supuesto.
    espero que ponga más reportajes de estos y hasta otra vez.

  8. Marisa Salinas [2ºC] said

    En el texto se pretende conocer el basket africano,donde se les da el consejo de que hay que estar alimentados para jugar,aunque a veces esto no es posible.Este deporte,junto al fútbol,son los más apreciados,aunque se juegan en malas condiciones:campos de tierra rodeados de selva con lianas,canastas de madera,etc.En zonas como Bata y Malabo se forma a los niños en este deporte,y lo más usual es jugar un 3×3 y que haya muchas bajas debido a las enfermedades propias de un país pobre.
    -A mí me gusta la idea de que se fomente el deporte en todos los países,a pesar de las condiciones de cada uno.A través de éste,se consigue un enriquecimiento de las relaciones sociales y de las formas de entretenimiento.

  9. alejandro guardia said

    El baloncesto es un deporte muy jugado por la ACB Y NBA.Se juega con las manos y con una pelota naranja y con rayas negras.La ACB es mas baja de calidad que la NBA.

    ALEJANDRO GUARDIA FERNANDEZ.
    XAO

  10. julian amador nieto said

    EL BALONCESTO ES UN JUEGO MUY CONOCIDO Y MAS EN TODO AMERICA QUE SE JUEGA LA NBA.SE JUEGA CON LAS MANOSY CON UNA PELOTA QUE ES NARANJA CON RAYAS NEGRASY MUY GRANDE BUENO ESTO ES TODO LO QUE SE

    XAO

  11. Ángela said

    Habla de un viaje que se hace a las siete provincias de Guinea Ecuatorial. El problema es que se juega en malas condiciones ya que, como dice el periodista Alex Gozálbo, es muy fácil enfermar por una picadura de mosquito. Es bueno que también se haga deporte en sitios como ese, a pesar de las malas condiciones.

    —> Poooor fin pongo el comentario…xD Aguur!

  12. alejandro guardia said

    Michael Jeffrey Jordan nacio en Brooklyn, Nueva York, 17 de febrero de 1963, apodado His Airness, Air o Air Jordan, es un jugador de basquet estadounidense retirado por primera vez en 1993, después en 1999 y finalmente en 2003. Hijo de Deloris y James Jordan, fue el cuarto de los cinco hijos de la familia Jordan. El mayor de todos ellos es James Ronald, luego Deloris, Larry, Michael y Roslyn, donde se criaron desde muy chicos en Willmington, Carolina del Norte, donde empezó a destacarse muy notablemente en el deporte del basketball. Sin embargo, curiosamente no fue elegido para el equipo de su instituto, y esto llevó a Jordan a mejorar mucho más, gracias a su tremendo afán de superación y competitividad.

    Jugó para la Universidad de North Carolina bajo la dirección del entrenador Dean Smith en el equipo de los Tar Heels, donde empezaría sus grandes logros como basquetbolista, consiguiendo ganar el Campeonato Nacional en el 29 de marzo de 1982 contra la Universidad de Gergetown con un cerrado marcador de 63-62, siendo Jordan autor del enceste ganador y mismo que se recordaría como uno de los más históricos en la historia de la NCAA. Al año siguiente se convertiría en el Jugador Universitario del año. Después fue seleccionado por los Chicago Bulls en la tercera elección del draft de la NBA de 1984, detrás de Akeem Olajuwon quien se uniría a los Houston Rockets y Sam Bowie, quien fue elegido por los Portland Trail Blazers.

    Justo antes de iniciar su carrera como jugador de la NBA, Michael Jordan jugaría para su país en los Juegos Olímpicos de 1984, teniendo como sede la ciudad de Los Angeles, donde logró conseguir la medalla de oro para los Estados Unidos, despertando grandes expectativas para los aficionados al basquet que esperaban su debút como jugador profesional.

    Chicago Bulls
    Jugó en Chicago Bulls 930 partidos en 13 temporadas. En su temporada de debút consiguió el premio de novato del año, en 1985, participando en los 82 juegos de temporada regular y consiguiendo una media de 28.2 puntos por partido. En octubre de ese mismo año, jugando su 2º temporada, Jordan se fracturó el hueso del pie izquierdo limitándose así a jugar solo 18 partidos.

    Durante sus primeras temporadas, los Chicago eran considerados como un equipo en desarrollo, con jugadores talentosos como John Paxson, Horace Grant o Scottie Pippen, asi, las expectativas de ganar un campeonato eran mayores cada año. No obstante debieron pasar siete temporadas desde la llegada de Michael Jordan para que los Bulls lograran coronarse, y en 3 ocasiones consecutivas vivieron la frustración de quedar eliminados en rondas de postemporada ante sus duros rivales, los \\\\\\\”Bad Boys\\\\\\\” Detroit Pistons en 1988, 1989 y 1990.

    Al año siguiente los Bulls volverían a enfrentar a los Pistons en Finales de Conferencia, pero esta vez la historia se escribiria de forma diferente, ya que los Bulls barrieron cuatro juegos a cero al equipo de Detroit, y lograron así avanzar por primera vez a las Finales NBA, en 1991.

    Ganó seis anillos de Campeón de la NBA (1991-93 y 1996-98) y fue nombrado MVP (jugador más valioso de la liga) en cinco ocasiones (1988, 1991, 1992, 1996 y 1998). Se retiró del baloncesto antes de comenzar la temporada 1993-94, hizo este anuncio oficial un 6 de octubre de 1993, tras el asesinato de su padre, afirmando haber perdido el interés y motivación por el juego, y para intentar hacer carrera en el mundo del béisbol profesional. Concluyó esta retirada al reingresar a los Bulls un 19 de marzo de 1995 enfrentando al equipo de los Indiana Pacers, cerca del final de la temporada regular. Jordan ayudó asi a los Bulls a escalar hasta la tercera posición de su Conferencia, sin embargo fueron eliminados en la postemporada ante su archirival equipo de Orlando Magic.

    Al año siguiente y de nueva cuenta entregado al baloncesto ayudó a Chicago a imponer un récord en cuanto a victorias conseguidas en temporada regular (72-10) y también conseguir un nuevo anillo de campeones, en 1996, título que revalidaría de forma consecutiva en 1997 y 1998 para abandonar definitivamente a los Chicago Bulls en enero del proximo año, al no haber comenzado la temporada 1998-99 de manera regular debido a una huelga de jugadores.

    Fue 10 veces máximo anotador de la NBA. Está considerado el jugador más completo por su trabajo en posiciones defensivas y ofenciva; en 1988 fue el mejor defensor, título normalmente reservado a los grandes pivotes. Es el único jugador que ha sido MVP de las finales en seis ocasiones. Además ostenta otros premios como mejor jugador del partido de las estrellas en 3 ocasiones, novato del año, dos concursos de mates en 1987 y 1988, tres veces mejor de la liga en robos de balón y una vez ganador del Open McDonals 1997. Además, consiguió una media de anotación durante su carrera de 30.1 puntos por partido, que es la más alta de la historia de la NBA.

    Su nombre es un sinonimo de Chicago Bulls. Sus estadisticas en las 13 campañas que disputo con la casaca roja lo muestran como lider historico de la franquicia en los siguiente rubros: Puntos (29.277), Minutos jugados (35.887), partidos disputados (930), promedio de puntos (31.5), mayor cantidad de tiros de campo encestados (10.962) e intentados (21.686), mayor cantidad de tiros libres encestados (6.798) e intentados (8.115).

    Washington Wizards
    El 19 de enero de 2000, Jordan fue presentado como \\\\\\\”Presidente de Operaciones de Baloncesto\\\\\\\” en los Washington Wizards. El 25 de septiembre de 2001, anunció que volvería a jugar una vez más, pero esta vez como jugador de la franquicia de Washington, firmando un contrato por dos años. Aunque el equipo no consiguió el objetivo de entrar en los playoffs en esas dos temporadas, Jordan brilló con luz propia con su simple estancia sobre la cancha, con las cualidades suficientes como para permitirle jugar a un gran nivel. Consiguió anotar el punto 30000 en su carrera el 4 de enero de 2002, precisamente contra el equipo de su vida, los Chicago Bulls. Se retiró por tercera vez al final de la temporada 2002-03 ante los Philadelphia 76ers y dejó también su cargo como Presidente de Operaciones de Baloncesto de los Wizards.

    Los números de Jordan

    6 veces el Jugador Más Valioso de las NBA Finals (1991-1992-1993-1996-1997-1998)
    69 puntos anotados en un partido de temporada regular venciendo en la prorroga a los Cleveland Cavaliers 117-113 el 28 de marzo de 1990
    2 veces Medalla de ORO en Juegos Olimpicos (1984-1992)
    6 veces Campeón en la NBA (1991-1992-1993-1996-1997-1998)
    10 títulos de mayor anotación en la NBA (1987-1988-1989-1990-1991-1992-1993-1996-1997-1998)
    9 veces nombrado al Equipo Ideal Defensivo de la NBA
    5 veces el Jugador Más Valioso de la NBA (1988-1991-1992-1996-1998)
    13 participaciones en el NBA All-Star-Game (14 nominaciones, en una de ellas no participó por lesión)
    3 veces Jugador Más valioso del All-Star-Game (1988-1996-1998)
    Unico jugador en la historia en lograr un triple doble en un All Star Game (1997)
    2 veces campeón en el Concurso de Mates del All-Star Game en 1987 y 1988

    63 puntos anotados en un partido de playoff siendo los Bulls derrotados en la segunda prorroga por los Boston Celtics 135-131. En esa ocasión Larry Bird, rival de Jordan en ese juego diría: \\\\\\\”No creía que nadie pudiera hacer esto: no contra los Celtics en el Boston Garden. Creo que hoy, aquí era Dios disfrazado de Michael\\\\\\\”

  13. angel rico garcia 1ºB said

    Apasionado viaje por todos los rincones de Guinea Ecuatorial para descubrir los secretos que envuelven el mundo del baloncesto en este país subsahariano de África, antigua colonia española. Todo es posible en las remotas pistas de basket escondidas en medio de la espesa selva que inunda un país lleno de contradicciones, como relata el periodista Álex Gozalbo, quien vivió sensaciones encontradas. En Guinea Ecuatorial los límites de la pista los marca la propia selva y es tan fácil enterarse de los resultados de la ACB como enfermar por la picadura de un mosquito

    Las canchas están rodeadas por la selva más densa

    “O comes o África te come”. Con este consejo básico, pero efectivo que recuerda la necesidad de estar alimentado para que el cuerpo no se resienta de alguna de las enfermedades tropicales, iniciamos la búsqueda de la pista baloncestística en Guinea Ecuatorial. Cargamos el Jeep de plátanos y bananas de todas las clases y empezamos el recorrido por las siete provincias en las que se organiza el país.

    Es fácil caminar por las calles de Malabo o Bata y ver camisetas del Real Madrid y, sobre todo, del FC Barcelona. El fútbol es el deporte de moda en Guinea Ecuatorial y los jóvenes se conocen al dedillo la actualidad diaria de los equipos de Primera División. Pero el baloncesto también pisa fuerte. En Malabo, por ejemplo, nos encontramos con una niña que luce una camiseta del Pamesa Valencia.

    Los boletines informativos de la Radio Nacional de Guinea Ecuatorial ofrecen información diaria sobre la ACB, competición de la que se recuerdan horarios, resultados y principales noticias. Además, durante nuestro viaje nos encontramos con varios seguidores que se concentran ritualmente ante los escasos televisores con antena parabólica para seguir las noticias de la liga profesional española con las que TVE Internacional salpica su programación, una mezcla de TVE 1 y La 2.

    Masticando yuca, un tubérculo con el que ecuatoguineanos prefieren acompañar las comidas en lugar de nuestro habitual pan, y degustando cacahuetes tostados uno puede realizar kilómetros y kilómetros por las pistas de tierra que recorren el territorio entre la selva. A diferencia de los países europeos, donde la sociedad tiende a abandonar sus localidades natales para vivir de forma masificada en las grandes ciudades, en Guinea Ecuatorial la gente continúa resistiendo en sus poblados de origen. Cada uno tiene su campo de fútbol y algunos de ellos, su pista de basket.

    Un par de canastas de madera sirven para su cometido y, en lugar de parquet, la pelota se bota sobre una capa de tierra rojiza y fina hierba, “chapeada” (1) cada fin de semana para evitar que la selva recupere su espacio natural. Cada centímetro sin árboles y lianas es una excepción que hay que cuidar periódicamente. En estas pistas de baloncesto no existen líneas en el suelo, pero los límites del campo quedan perfectamente definidos por una intensa vegetación que hace imposible el bote del balón.

    Una vez asimilado el entorno, jugar en una de estas pistas de baloncesto es similar a hacerlo en cualquier otra. Algunas veces, por las irregularidades del terreno, uno se lleva la sorpresa de que el balón no regresa a la mano tras un bote rutinario, pero ésa no es la mayor sorpresa que uno se puede llevar. En un partido sin público, son habituales los gritos procedentes desde fuera del terreno de juego. “¡Sshhh!”, oye uno, al tiempo que se gira buscando a un interlocutor que nunca aparece. El causante del ruido es un mono y anda jugueteando por los árboles cercanos; cerca, pero casi siempre invisible para ojos inexpertos.

    Todo es posible en las remotas pistas de basket escondidas en medio de la espesa selva, de la que cuelgan lianas inmensas, que inunda un país lleno de contradicciones en el que la gente utiliza con normalidad el teléfono móvil, pero en el que pocos tienen luz corriente durante las 24 horas para recargar su batería cuando ésta se consume.

    Pero no todo el baloncesto tiene este aire rudimentario en Guinea Ecuatorial. En Bata y Malabo hay varias pistas reglamentarias, situadas principalmente en los patios de los colegios religiosos. Los salesianos y los hermanos de La Salle ceden sus instalaciones para que los jóvenes mejoren su nivel. No son los únicos: la Congregación Religiosas de Jesús y María, por ejemplo, también ha colaborado en la construcción de un pabellón de baloncesto.

    En uno de estos colegios religiosos empezó sus estudios Gabriel Moto Nsá, hoy asentado en Granollers (Barcelona). Nacido en un poblado de Niefang, este licenciado en Educación Física por la Universitat de Barcelona (UB) posee el título de entrenador superior otorgado por la Federación Española de Baloncesto (FEB). Ahora es uno de los opositores en el exilio de Teodoro Obiang, el Jefe de Estado de Guinea Ecuatorial.

    Menos titulación, pero la misma pasión por el baloncesto tienen algunos de los jóvenes que inundan las pistas de basket en Bata y Malabo. Las camisetas de la NBA, la mayoría de ellas compradas en el mercado fronterizo de Akombang (2), son habituales en los partidillos improvisados. Algunas son actuales, como las de Shaquille O’Neal (Miami Heat) o Paul Pierce (Boston Celtics), y otras andan más pasadas de moda, como la de Glenn Robinson (Milwaukee Bucks), pero todos las lucen con la misma ilusión. Lo normal es echarse un 3×3 en el que quien gana continúa y quien pierde descansa. Eso sí, uno de los que espera turno hace de árbitro, cometido que se toma con toda la profesionalidad del mundo.

    Los niños viven el baloncesto apasionadamente, a pesar de las dificultades

    Las bajas son habituales y así no es extraño encontrarte con desagradables sorpresas al preguntar por algún chico que apuntaba maneras días antes. “¿Qué sabéis de aquel chico que llevaba una camiseta de…?”, pregunta uno. “Murió hace un par de días”, te contestan con la mayor naturalidad. Las autoridades sanitarias luchan por contrarrestar el sida y el paludismo, pero no siempre es sencillo.

    A nosotros la primera de estas enfermedades, que también conocemos en Europa, no nos asusta pues ya sabemos cómo evitar el riesgo de contraerla. En cambio, el paludismo tiene algo más de azaroso. Una picada del mosquito equivocado y ya te puedes preparar para, en el mejor de los casos, pasar varias semanas en cama con fiebres desproporcionadas. Así que manga larga pese al calor, antimosquitos extra fuerte cada seis horas, pastillas de profilaxis y una mosquitera colgada del techo para envolver la cama por la noche.

    Al acabar el partido, visita al supermercado Martínez Hermanos, una tienda de capital español en la que adquirimos una bebida isotónica fría. Calculamos la equivalencia en euros del precio en francos (3) y comprobamos que el coste es similar al de España, lo que quiere decir que apenas unos pocos extranjeros se la pueden permitir. De camino a la caja nos encontramos con un apartado de revistas internacionales, donde nos hacemos con nuestra querida Gigantes del Basket. La emoción del momento nos impide fijarnos en la portada y, sobre todo, en la fecha. Es de hace más de un mes.

    En la Isla de Bioko la principal etnia la forman los bubis (4), que cuentan con su propio dialecto, aunque todos ellos conocen y dominan el castellano. No en vano Guinea Ecuatorial fue colonia española hasta 1968. Muchas de las pistas históricas de la zona, como las de Santa Teresita, Orfanato y Basilé, se construyeron con la colaboración desinteresada de mucha gente. Eran tiempos en los que el Club Baloncesto Santa Isabel sorprendía a propios y a extraños con su juego. Ahora, apenas algunas fotografías recopiladas en internet por José Luis Pérez del Campo y Fernando García, pioneros e impulsores de varias liguillas en la Isla de Bioko, ayudan a combatir la nostalgia.

    Poco a poco, a medida que van mejorando las infraestructuras, el baloncesto ecuatoguineano empieza a sacar cabeza fuera de sus fronteras. España, como no podía ser de otra manera, es su destino preferente y la ACB su principal referencia, aunque todavía queda mucho camino por recorrer.

    Joan Plaza hizo debutar a Richard Nguema, de origen ecuatoguinenano, en la ACB el domingo 17 de diciembre, cuando el Real Madrid recibió al Etosa Alicante en el Palacio Vistalegre. La lesión de Raül López le abrió las puertas de un primer equipo en el que, desde entonces, ha tenido su pequeño protagonismo. Ante el DKV Joventut incluso anotó 9 puntos. Este base, explosivo y resolutivo en el uno contra uno, se colgó la medalla de bronce con España en el Europeo Júnior del pasado verano.

    El baloncesto femenino también tiene sangre ecuatoguineana en España. Auri Bokesa, por ejemplo, es una joven ala-pívot de 18 años que juega en el USP CEU MMT Estudiantes de Liga Femenina. Aunque es natural de Basakato, en la Isla de Bioko donde se ubica la capital Malabo, nunca ha estado allí.

    Dos ejemplos en los que pensamos detenidamente en el avión de vuelta, al tiempo que tratamos de ordenar en nuestra cabeza todo lo visto en Guinea Ecuatorial, un país con una extraordinaria riqueza natural que lucha por progresar envuelto en permanentes contradicciones y donde, sí, efectivamente, se juega a baloncesto

    • mininga said

      Muy buenas tardes.
      Que reportaje tan bonito, soy guineana y me ha emocionado mucho y casi he vivido todo el relato, es verdad que tenemos que pensar en coger ese avión de vuelta, deportistas, licenciados, profesionales, todos los que podamos.
      Muchas gracias por ese relato tan preciso.

  14. Todo es posible en las pistas de basket escondidas en la selva que inunda un país lleno de contradicciones.

    Álex Gozalbo, quien vivió muchas sensaciones.

    En Guinea Ecuatorial los límites de la pista los marca la propia selva y es tan fácil enterarse de los resultados de la ACB como enfermar por la picadura de un mosquito.

  15. Ramón tinoco martín 1ºB said

    Las canchas están rodeadas por la selva más densa

    “O comes o África te come”. Con este consejo básico, pero efectivo que recuerda la necesidad de estar alimentado para que el cuerpo no se resienta de alguna de las enfermedades tropicales, iniciamos la búsqueda de la pista baloncestística en Guinea Ecuatorial. Cargamos el Jeep de plátanos y bananas de todas las clases y empezamos el recorrido por las siete provincias en las que se organiza el país.

    Es fácil caminar por las calles de Malabo o Bata y ver camisetas del Real Madrid y, sobre todo, del FC Barcelona. El fútbol es el deporte de moda en Guinea Ecuatorial y los jóvenes se conocen al dedillo la actualidad diaria de los equipos de Primera División. Pero el baloncesto también pisa fuerte. En Malabo, por ejemplo, nos encontramos con una niña que luce una camiseta del Pamesa Valencia.

    Los boletines informativos de la Radio Nacional de Guinea Ecuatorial ofrecen información diaria sobre la ACB, competición de la que se recuerdan horarios, resultados y principales noticias. Además, durante nuestro viaje nos encontramos con varios seguidores que se concentran ritualmente ante los escasos televisores con antena parabólica para seguir las noticias de la liga profesional española con las que TVE Internacional salpica su programación, una mezcla de TVE 1 y La 2.

    Masticando yuca, un tubérculo con el que ecuatoguineanos prefieren acompañar las comidas en lugar de nuestro habitual pan, y degustando cacahuetes tostados uno puede realizar kilómetros y kilómetros por las pistas de tierra que recorren el territorio entre la selva. A diferencia de los países europeos, donde la sociedad tiende a abandonar sus localidades natales para vivir de forma masificada en las grandes ciudades, en Guinea Ecuatorial la gente continúa resistiendo en sus poblados de origen. Cada uno tiene su campo de fútbol y algunos de ellos, su pista de basket.

    Un par de canastas de madera sirven para su cometido y, en lugar de parquet, la pelota se bota sobre una capa de tierra rojiza y fina hierba, “chapeada” (1) cada fin de semana para evitar que la selva recupere su espacio natural. Cada centímetro sin árboles y lianas es una excepción que hay que cuidar periódicamente. En estas pistas de baloncesto no existen líneas en el suelo, pero los límites del campo quedan perfectamente definidos por una intensa vegetación que hace imposible el bote del balón.

    Una vez asimilado el entorno, jugar en una de estas pistas de baloncesto es similar a hacerlo en cualquier otra. Algunas veces, por las irregularidades del terreno, uno se lleva la sorpresa de que el balón no regresa a la mano tras un bote rutinario, pero ésa no es la mayor sorpresa que uno se puede llevar. En un partido sin público, son habituales los gritos procedentes desde fuera del terreno de juego. “¡Sshhh!”, oye uno, al tiempo que se gira buscando a un interlocutor que nunca aparece. El causante del ruido es un mono y anda jugueteando por los árboles cercanos; cerca, pero casi siempre invisible para ojos inexpertos.

    Pero no todo el baloncesto tiene este aire rudimentario en Guinea Ecuatorial. En Bata y Malabo hay varias pistas reglamentarias, situadas principalmente en los patios de los colegios religiosos. Los salesianos y los hermanos de La Salle ceden sus instalaciones para que los jóvenes mejoren su nivel. No son los únicos: la Congregación Religiosas de Jesús y María, por ejemplo, también ha colaborado en la construcción de un pabellón de baloncesto.

    En uno de estos colegios religiosos empezó sus estudios Gabriel Moto Nsá, hoy asentado en Granollers (Barcelona). Nacido en un poblado de Niefang, este licenciado en Educación Física por la Universitat de Barcelona (UB) posee el título de entrenador superior otorgado por la Federación Española de Baloncesto (FEB). Ahora es uno de los opositores en el exilio de Teodoro Obiang, el Jefe de Estado de Guinea Ecuatorial.

    Menos titulación, pero la misma pasión por el baloncesto tienen algunos de los jóvenes que inundan las pistas de basket en Bata y Malabo. Las camisetas de la NBA, la mayoría de ellas compradas en el mercado fronterizo de Akombang (2), son habituales en los partidillos improvisados. Algunas son actuales, como las de Shaquille O’Neal (Miami Heat) o Paul Pierce (Boston Celtics), y otras andan más pasadas de moda, como la de Glenn Robinson (Milwaukee Bucks), pero todos las lucen con la misma ilusión. Lo normal es echarse un 3×3 en el que quien gana continúa y quien pierde descansa. Eso sí, uno de los que espera turno hace de árbitro, cometido que se toma con toda la profesionalidad del mundo.

    Los niños viven el baloncesto apasionadamente, a pesar de las dificultades

    Las bajas son habituales y así no es extraño encontrarte con desagradables sorpresas al preguntar por algún chico que apuntaba maneras días antes. “¿Qué sabéis de aquel chico que llevaba una camiseta de…?”, pregunta uno. “Murió hace un par de días”, te contestan con la mayor naturalidad. Las autoridades sanitarias luchan por contrarrestar el sida y el paludismo, pero no siempre es sencillo.

    A nosotros la primera de estas enfermedades, que también conocemos en Europa, no nos asusta pues ya sabemos cómo evitar el riesgo de contraerla. En cambio, el paludismo tiene algo más de azaroso. Una picada del mosquito equivocado y ya te puedes preparar para, en el mejor de los casos, pasar varias semanas en cama con fiebres desproporcionadas. Así que manga larga pese al calor, antimosquitos extra fuerte cada seis horas, pastillas de profilaxis y una mosquitera colgada del techo para envolver la cama por la noche.

    Al acabar el partido, visita al supermercado Martínez Hermanos, una tienda de capital español en la que adquirimos una bebida isotónica fría. Calculamos la equivalencia en euros del precio en francos (3) y comprobamos que el coste es similar al de España, lo que quiere decir que apenas unos pocos extranjeros se la pueden permitir. De camino a la caja nos encontramos con un apartado de revistas internacionales, donde nos hacemos con nuestra querida Gigantes del Basket. La emoción del momento nos impide fijarnos en la portada y, sobre todo, en la fecha. Es de hace más de un mes.

    En la Isla de Bioko la principal etnia la forman los bubis (4), que cuentan con su propio dialecto, aunque todos ellos conocen y dominan el castellano. No en vano Guinea Ecuatorial fue colonia española hasta 1968. Muchas de las pistas históricas de la zona, como las de Santa Teresita, Orfanato y Basilé, se construyeron con la colaboración desinteresada de mucha gente. Eran tiempos en los que el Club Baloncesto Santa Isabel sorprendía a propios y a extraños con su juego. Ahora, apenas algunas fotografías recopiladas en internet por José Luis Pérez del Campo y Fernando García, pioneros e impulsores de varias liguillas en la Isla de Bioko, ayudan a combatir la nostalgia.

    Poco a poco, a medida que van mejorando las infraestructuras, el baloncesto ecuatoguineano empieza a sacar cabeza fuera de sus fronteras. España, como no podía ser de otra manera, es su destino preferente y la ACB su principal referencia, aunque todavía queda mucho camino por recorrer.

    Joan Plaza hizo debutar a Richard Nguema, de origen ecuatoguinenano, en la ACB el domingo 17 de diciembre, cuando el Real Madrid recibió al Etosa Alicante en el Palacio Vistalegre. La lesión de Raül López le abrió las puertas de un primer equipo en el que, desde entonces, ha tenido su pequeño protagonismo. Ante el DKV Joventut incluso anotó 9 puntos. Este base, explosivo y resolutivo en el uno contra uno, se colgó la medalla de bronce con España en el Europeo Júnior del pasado verano.

    El baloncesto femenino también tiene sangre ecuatoguineana en España. Auri Bokesa, por ejemplo, es una joven ala-pívot de 18 años que juega en el USP CEU MMT Estudiantes de Liga Femenina. Aunque es natural de Basakato, en la Isla de Bioko donde se ubica la capital Malabo, nunca ha estado allí.

    Dos ejemplos en los que pensamos detenidamente en el avión de vuelta, al tiempo que tratamos de ordenar en nuestra cabeza todo lo visto en Guinea Ecuatorial, un país con una extraordinaria riqueza natural que lucha por progresar envuelto en permanentes contradicciones y donde, sí, efectivamente, se juega a baloncesto

  16. bernardo 1ºb said

    Hablan sobre un viaje que hacen a las siete provincias de la Guinea Ecuatorial y en esas condiciones es muy dificil jugar.Ponerse enfermo es muy facil.La NBA es la mejor liga del mundo del baloncesto y despues viene la ACB.

  17. silvia 1º B said

    Pone que tienes que comer bien para estar sano.

    tambien pone que no todo el balonces to tiene fama en Guinea Ecuatorial.
    en una de estos colegios a estudiado Gabriel Moto Nsá.
    tambien hay unas enfermedades que asustan es una picada de mosquito equibocada
    al acabar el partido se visita un centro

  18. ADRIAN BERNABE RAMON said

    Me a gustado el reportaje pero podian sacar mas fotos de partidos u otra cosa pero tiene que ser dificil hacer baloncesto alli ademas esta muy bien eso hay mucha informacion y esta muy bien y megustaria saber mas y aprender asta otra

  19. maria del mar 1ºB said

    el baloncesto es un deporte que se suele jugar en todo el mundo. Yo creo que en los paises menos desarrollados los deportistas tiene un mayor nivel de sacrificio y lucha y pueden conseguir mayores logros que en los paises mas industrializados aunque tenemos mas medios somos muy cómodos. A los niños de esos países les gustan mucho los deportes ya que no tiene cosas materiales para divertirse como el ordenador,la play,el móvil…

  20. alejandro guardia said

    Apasionado viaje por todos los rincones de Guinea Ecuatorial para descubrir los secretos que envuelven el mundo del baloncesto en este país subsahariano de África, antigua colonia española. Todo es posible en las remotas pistas de basket escondidas en medio de la espesa selva que inunda un país lleno de contradicciones, como relata el periodista Álex Gozalbo, quien vivió sensaciones encontradas. En Guinea Ecuatorial los límites de la pista los marca la propia selva y es tan fácil enterarse de los resultados de la ACB como enfermar por la picadura de un mosquito

    Las canchas están rodeadas por la selva más densa

    “O comes o África te come”. Con este consejo básico, pero efectivo que recuerda la necesidad de estar alimentado para que el cuerpo no se resienta de alguna de las enfermedades tropicales, iniciamos la búsqueda de la pista baloncestística en Guinea Ecuatorial. Cargamos el Jeep de plátanos y bananas de todas las clases y empezamos el recorrido por las siete provincias en las que se organiza el país.

    Es fácil caminar por las calles de Malabo o Bata y ver camisetas del Real Madrid y, sobre todo, del FC Barcelona. El fútbol es el deporte de moda en Guinea Ecuatorial y los jóvenes se conocen al dedillo la actualidad diaria de los equipos de Primera División. Pero el baloncesto también pisa fuerte. En Malabo, por ejemplo, nos encontramos con una niña que luce una camiseta del Pamesa Valencia.

    Los boletines informativos de la Radio Nacional de Guinea Ecuatorial ofrecen información diaria sobre la ACB, competición de la que se recuerdan horarios, resultados y principales noticias. Además, durante nuestro viaje nos encontramos con varios seguidores que se concentran ritualmente ante los escasos televisores con antena parabólica para seguir las noticias de la liga profesional española con las que TVE Internacional salpica su programación, una mezcla de TVE 1 y La 2.

    Masticando yuca, un tubérculo con el que ecuatoguineanos prefieren acompañar las comidas en lugar de nuestro habitual pan, y degustando cacahuetes tostados uno puede realizar kilómetros y kilómetros por las pistas de tierra que recorren el territorio entre la selva. A diferencia de los países europeos, donde la sociedad tiende a abandonar sus localidades natales para vivir de forma masificada en las grandes ciudades, en Guinea Ecuatorial la gente continúa resistiendo en sus poblados de origen. Cada uno tiene su campo de fútbol y algunos de ellos, su pista de basket.

    Un par de canastas de madera sirven para su cometido y, en lugar de parquet, la pelota se bota sobre una capa de tierra rojiza y fina hierba, “chapeada” (1) cada fin de semana para evitar que la selva recupere su espacio natural. Cada centímetro sin árboles y lianas es una excepción que hay que cuidar periódicamente. En estas pistas de baloncesto no existen líneas en el suelo, pero los límites del campo quedan perfectamente definidos por una intensa vegetación que hace imposible el bote del balón.

    Una vez asimilado el entorno, jugar en una de estas pistas de baloncesto es similar a hacerlo en cualquier otra. Algunas veces, por las irregularidades del terreno, uno se lleva la sorpresa de que el balón no regresa a la mano tras un bote rutinario, pero ésa no es la mayor sorpresa que uno se puede llevar. En un partido sin público, son habituales los gritos procedentes desde fuera del terreno de juego. “¡Sshhh!”, oye uno, al tiempo que se gira buscando a un interlocutor que nunca aparece. El causante del ruido es un mono y anda jugueteando por los árboles cercanos; cerca, pero casi siempre invisible para ojos inexpertos.

    Todo es posible en las remotas pistas de basket escondidas en medio de la espesa selva, de la que cuelgan lianas inmensas, que inunda un país lleno de contradicciones en el que la gente utiliza con normalidad el teléfono móvil, pero en el que pocos tienen luz corriente durante las 24 horas para recargar su batería cuando ésta se consume.

    Pero no todo el baloncesto tiene este aire rudimentario en Guinea Ecuatorial. En Bata y Malabo hay varias pistas reglamentarias, situadas principalmente en los patios de los colegios religiosos. Los salesianos y los hermanos de La Salle ceden sus instalaciones para que los jóvenes mejoren su nivel. No son los únicos: la Congregación Religiosas de Jesús y María, por ejemplo, también ha colaborado en la construcción de un pabellón de baloncesto.

    En uno de estos colegios religiosos empezó sus estudios Gabriel Moto Nsá, hoy asentado en Granollers (Barcelona). Nacido en un poblado de Niefang, este licenciado en Educación Física por la Universitat de Barcelona (UB) posee el título de entrenador superior otorgado por la Federación Española de Baloncesto (FEB). Ahora es uno de los opositores en el exilio de Teodoro Obiang, el Jefe de Estado de Guinea Ecuatorial.

    Menos titulación, pero la misma pasión por el baloncesto tienen algunos de los jóvenes que inundan las pistas de basket en Bata y Malabo. Las camisetas de la NBA, la mayoría de ellas compradas en el mercado fronterizo de Akombang (2), son habituales en los partidillos improvisados. Algunas son actuales, como las de Shaquille O’Neal (Miami Heat) o Paul Pierce (Boston Celtics), y otras andan más pasadas de moda, como la de Glenn Robinson (Milwaukee Bucks), pero todos las lucen con la misma ilusión. Lo normal es echarse un 3×3 en el que quien gana continúa y quien pierde descansa. Eso sí, uno de los que espera turno hace de árbitro, cometido que se toma con toda la profesionalidad del mundo.

    Los niños viven el baloncesto apasionadamente, a pesar de las dificultades

    Las bajas son habituales y así no es extraño encontrarte con desagradables sorpresas al preguntar por algún chico que apuntaba maneras días antes. “¿Qué sabéis de aquel chico que llevaba una camiseta de…?”, pregunta uno. “Murió hace un par de días”, te contestan con la mayor naturalidad. Las autoridades sanitarias luchan por contrarrestar el sida y el paludismo, pero no siempre es sencillo.

    A nosotros la primera de estas enfermedades, que también conocemos en Europa, no nos asusta pues ya sabemos cómo evitar el riesgo de contraerla. En cambio, el paludismo tiene algo más de azaroso. Una picada del mosquito equivocado y ya te puedes preparar para, en el mejor de los casos, pasar varias semanas en cama con fiebres desproporcionadas. Así que manga larga pese al calor, antimosquitos extra fuerte cada seis horas, pastillas de profilaxis y una mosquitera colgada del techo para envolver la cama por la noche.

    Al acabar el partido, visita al supermercado Martínez Hermanos, una tienda de capital español en la que adquirimos una bebida isotónica fría. Calculamos la equivalencia en euros del precio en francos (3) y comprobamos que el coste es similar al de España, lo que quiere decir que apenas unos pocos extranjeros se la pueden permitir. De camino a la caja nos encontramos con un apartado de revistas internacionales, donde nos hacemos con nuestra querida Gigantes del Basket. La emoción del momento nos impide fijarnos en la portada y, sobre todo, en la fecha. Es de hace más de un mes.

    En la Isla de Bioko la principal etnia la forman los bubis (4), que cuentan con su propio dialecto, aunque todos ellos conocen y dominan el castellano. No en vano Guinea Ecuatorial fue colonia española hasta 1968. Muchas de las pistas históricas de la zona, como las de Santa Teresita, Orfanato y Basilé, se construyeron con la colaboración desinteresada de mucha gente. Eran tiempos en los que el Club Baloncesto Santa Isabel sorprendía a propios y a extraños con su juego. Ahora, apenas algunas fotografías recopiladas en internet por José Luis Pérez del Campo y Fernando García, pioneros e impulsores de varias liguillas en la Isla de Bioko, ayudan a combatir la nostalgia.

    Poco a poco, a medida que van mejorando las infraestructuras, el baloncesto ecuatoguineano empieza a sacar cabeza fuera de sus fronteras. España, como no podía ser de otra manera, es su destino preferente y la ACB su principal referencia, aunque todavía queda mucho camino por recorrer.

    Joan Plaza hizo debutar a Richard Nguema, de origen ecuatoguinenano, en la ACB el domingo 17 de diciembre, cuando el Real Madrid recibió al Etosa Alicante en el Palacio Vistalegre. La lesión de Raül López le abrió las puertas de un primer equipo en el que, desde entonces, ha tenido su pequeño protagonismo. Ante el DKV Joventut incluso anotó 9 puntos. Este base, explosivo y resolutivo en el uno contra uno, se colgó la medalla de bronce con España en el Europeo Júnior del pasado verano.

    El baloncesto femenino también tiene sangre ecuatoguineana en España. Auri Bokesa, por ejemplo, es una joven ala-pívot de 18 años que juega en el USP CEU MMT Estudiantes de Liga Femenina. Aunque es natural de Basakato, en la Isla de Bioko donde se ubica la capital Malabo, nunca ha estado allí.

  21. Amparo Tamayo said

    LA PRACTICA DEL BALONCESTO EN GUINEA ECUATORIAL.:

    Guinea Ecuatorial es un país subsahariano de África, antigua colonia española. Aquí las pistas de basket se encuentran escondidas en medio de la espesa selva, es un país lleno de contradicciones, según relata el periodista Alex Gozalbo, que vivió la experiencia.
    Aquí los limites de las pistas lo marca la propia selva. Comienza el viaje para localizar las distintas pistas de basket, así como el recorrido por las siete provincias en las que se organiza el país.
    Caminando por las calles de Malabo o Bata, se ven camisetas del Real Madrid y del FC Barcelona; en Guinea el deporte de moda es el fútbol, suelen estar muy atentos a las noticias de la liga profesional española.
    En Guinea a diferencia de otros paises donde la sociedad tiende a abandonar sus localidades natales, aquí en cambio la gente continúa en sus poblados de origen, y cada uno tiene su campo de fútbol y algunos de ellos su pista de basket.
    Un par de canastas de madera sirven para su cometido , y en lugar de parquet, la pelota se bota sobre una capa de tierra rojiza y fina hierba. En estas pistas de baloncesto no existen líneas en el suelo, los límites del campo quedan definidos por la intensa vegetación que hace imposible el bote del balón.

    Jugar en estas pistas supone llevarse algunas sorpresas, como por ejemplo que el balón no regresa a la mano. En un partido sin público a veces se pueden oir gritos, con la consiguiente sorpresa de ver que es un mono el causante de ese arboroto.

    En este país donde existen muchas contradicciones: las pistas de basket se esconden entre la vegetación, la gente utiliza el móvil, y pocos tienen luz corriente durante las 24 horas para recargar su batería.

    No todo el baloncesto tiene este aire rudimentario en Guinea. En Bata y Malabo hay varias pistas reglamentarias, situadas en los patios de los colegios religiosos. Los salesianos y los hermanos de La Salle, que ceden sus instalaciones para que los jóvenes mejoren su nivel. También la Congregación Religiosas de Jesús y María, también han colaborado en la construcción de un pabellón de baloncesto.

    En uno de estos colegios religioso donde empezó su estudios Gabriel Moto Nsá, hoy asentado en Granollers (Barcelona). Nacido en un poblado de Niefang. Se licenció en Educación Física por la Universidad de Barcelona, posee el titulo de entrenador superior otorgado por la Federación Española de Baloncesto. Ahora es uno de los opositores en el exilio de Teodoro Obiang, el Jefe del Estado de Guinea Ecuatorial.

    Los jóvenes del Bata y Malabo, tienen una pasión increíble por el baloncesto. Las camisetas de NBA son habituales en los partidillos improvisados. Algunas son actuales, como las de Shaquille O´Neal (Miami Heat) o Paul Pierce (Boston Milwaukee Bucks), pero todos las lucen con la misma ilusión.

    Los niños viven el baloncesto apasionadamente, a pesar de las dificultades. Las bajas entre los chicos es frecuente, suelen enfermar del paludismo o sida, produciendo en ocasiones la muerte.

    Acabado el partido, entramos en una tienda Martinez Hermanos, de capital español en la compran una bebida isotónica fría, vemos que precio es similar a España, con lo cual parece ser que solo está al alcance de los extranjeros.
    Encontramos al lado de la caja unas revistas internacionales, una de ellas Gigantes del Basket, pero son números atrasados.

    En la Isla de Bioko la principal etnia la forman los bubis, cuentan con su propio dialecto, pero también conocen y dominan el castellano. Guinea Ecuatorial fue colonia española hasta 1968. Muchas de las pistas históricas de la zona, como las de Santa Teresita, Orfanato y Basilé, se construyeron con la colaboración desinteresada de mucha gente. Eran tiempos en los que el Club Baloncesto Santa Isabel sorprendía a propios y extraños con su juego.

    Pero poco a poco van mejorando las infraestructuras, y el baloncesto ecuatoguineano empieza a sacar cabeza fuera de sus fronteras. España es su destino preferente y la ACB su principal referencia, aunque quede aún camino por recorrer.

    Joan Plaza hizo debutar a Richard Nguema, de origen ecuatoguineano, en la ACB el domingo 17 de diciembre, cuando el Real Madrid recibió al Etosa Alicante en el Palacio Vistalegre, éste sustituyó a Raúl López por estar lesionado. Este base se colgó la medalla de bronce con España en el Europeo Júnior del pasado verano.

    En el baloncesto femenino en España, destaca una ecuatoguineana: Auri Bokesa, es una joven ala-pivot de 18 años que juega en el USP CEU MMT Estudiantes de Liga Femenina. Aunque es natural de Basakato, en la Isla de Bioko donde se ubica la capital Malabo, nunca ha estado allí.

    De regreso a España, y recordando la visto en Guinea Ecuatorial hay que destacar que es una país con una riqueza natural y que lucha por progresar envuelto en permanentes contradicciones, y que efectivamente se juega al baloncesto con una gran ilusión.

  22. Según el texto el fútbol y el baloncesto son muy seguidos en Guinea Ecuatorial pero lo malo es que para jugar al basket la vegetación de la selva les dificulta el juego.El país tiene carencias pero me ha sorprendido lo informados que están. Me ha gustado el reportaje porque me ha enseñado algo más: que hasta en los sitios más recónditos se juega al basket y también enterarme de las liguillas de Bioko por supuesto.
    espero que ponga más reportajes de estos y hasta otra vez.

  23. MªDolores Plaza Rodríguez 2ºD said

    Trata de como las personas de Guinea ecuatorial hacen sus canastas de madera y el suelo es de tierra roja y no tienen las lineas si no para distinguir lo hacen cn la vegetacion.Lo normal es echarse un 3×3 en el que quien gana continúa y quien pierde descansa. Eso sí, uno de los que espera turno hace de árbitro.

    -Lo que mas me a gstao es k lok hacn los niños para disfrutar del baloncesto a pesar de toas las dificultades que tienen alli.

  24. Me a parecido bien lo de jugar en medio de la selva aunke las condiciones donde juegan no son las mas adecuadas sobre todo por el terreno,el calor,moskitos,enfermedades etc… Pese a todo sus ganas de jugar y superarse los motiva por eso salen grandes jugadores/as. y las ligas de baloncesto de bioko les ayuda para k en un futuro salgan buenos jugadores/as. Prestandole ayuda los colegios e instituciones reforzaran su nivel de juego

  25. marta 2ºD said

    el texto es muy interesante por ke abla de guinea ecuatorial ke apenas tienen para comer pero le gustan tanto el baloncesto ke acen lo ke sea para enterarse de los pertidos de primera division

  26. alonso said

    Habla de un viaje que hicieron a guinea ecuatorial, cargaron el jeep de plátanos de todos tipos y se fueron a por las siete ciudades de guinea ecuatorial, vieron varias personas con camisetas del f.c.b y real madrid ect, y personas escuchando o viendo los partidos de balonceto o fútbol.Las bajas son habituales, ya que las enfermedades mas habituales allí es el paludísmo,ya que puedes preparar para, en el mejor de los casos, pasar varias semanas en cama con fiebres desproporcionadas.(el futbol y el baloncesto es el juego mas importante de guinea ecuatoria e África). “El texto ha estado bien pero el estómago se te revuelve.”

  27. nerea said

    la verdad que los de guinea ecutorial sufren mucho pero su verdadera pasion es el baloncesto.
    y eso de no tener hospital no me parece bien tendria ke aber 1 hospital para ke los niños no murieran tan pronto y ke hubiera mas tiendas para poder komprar komida y medicamentos.y ke las revistas no fuesen del mes pasado.tambien me parece muy bien ke xicos de guinea ecuatorial tengan la oportunidad de ser lo ke kieren en la vida y ke personas importantes saken adelante a xicos y xicas kon muxo talento para poder desarrollarlo.

  28. estefania 1ºD said

    Yo pienso que la manera que tienen de jugar es muy mala por que podría haber un accidente por pequeño que sea.

    Lo que enos me a gustado es que por una sola picadura de mosquito una persona se muera,y creo que tendría que haber mas medicamentos y un hospital por peque ño que sea.

    Y las revistas,si no se pueden consegir del mismo día, que sean de la semana antes pero la de un mes no bale para nada.

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