BLOG DE EDUCACIÓN FÍSICA

Donde todo será tan importante como queramos que sea

La Charla (2º premio Relato Corto Ayuntamiento JUN 2008)

Posted by mvillard en febrero 11, 2007

       Se reflejaba en sus gestos el paso del tiempo. Llevaban más de una hora en aquel lugar y aún no se habían percatado de qué estaban hablando. No se recordó nunca quien fue el causante del comienzo de aquella charla, pero sin duda, todos estarían a favor de su reconocimiento público. Tal vez fue sin más, sin un principio, sin tan siquiera una primera palabra. Quizás fuera un gesto o un cruce de miradas.

 

Cada uno se sentía principal protagonista de aquella representación de letras, palabras, frases; todos creían interpretar el papel más importante de esa charla esculpida en la improvisación.

 

Consistía en estar allí, en estar presente, en tener la palabra del momento o acomodarse en la escucha perfecta que cualquier buen orador hubiera escogido entre las mejores. Así, unos y otros se alternaban en sus actuaciones, en sus papeles, contribuyendo a la alimentación del voraz apetito de su charla.

 

Por más que se intente recordar aquel instante eterno, nadie pudo hacer suyo en tiempos posteriores, el argumento de aquella charla. Tampoco se sintió tal necesidad, salvo para refugiarse en ésta y volver así, a sentir el placer de lo vivido, del tiempo pasado, del momento compartido. Tampoco les importó.

 

Como la añoranza del barco que parte de puerto hacia horizontes olvidados por otros, poco a poco se hicieron conscientes de su viaje. Su conversación se había tornado palpable, se dieron cuenta de las ataduras del tiempo y la palabra. Allí empezó el fin de la charla. Ya nadie pensó en el éxito de su última actuación ante ese público de miradas conocidas, de su entrega por la palabra, ya nadie creyó en ella. Se quedó sola, yéndose despacio hacia el olvido de su máximo esplendor, yéndose a la deriva del momento perdido.

 

Fue un despertar temporal, porque todos los reunidos se refugiaron en esa posibilidad escurridiza y no tan lejana; poder algún otro día alcanzar aquella charla que partió de entre ellos y reencontrarse así con sus sueños de amistad imborrable. Se creían seguros en su red de sentimientos compartidos y esto les había hecho fuertes. Eso, y que nunca hasta ese instante les había fallado la palabra, confiaban en ella plenamente. Nada tendría por qué cambiar, y así sería., aún se ilusionarían con momentos sin inicio que los unieran hacia un final sin determinar, hacia un final por compartir.

 

Todo ambiente impregnado de sus silencios había llegado a ser olvidado con el paso de los minutos, a cada vaso vacío, a cada guiño bajo pseudónimo. Nadie tendría que creer si aquel día era contado, la envidia tendría su sitio entre aquellos que preguntaran si podrían ser protagonistas de lo que ellos no presenciaron.

 

Se veían ya engullidos por el ocaso de sensaciones hasta ese momento explotadas al máximo, nacidas en un fluir tan natural como añorado. Seguros de la fidelidad de una charla inconscientemente surgida en otro tiempo, se dejaron llevar por palabras sin magia de antaño, guiadas por signos de amistad verdadera. Eterna.

2º Premio en el Certamen de Relato Corto del Ayuntamiento de Jun 2008

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: